Feel&Color

Ser altamente sensible puede ser precioso. Cuando conoces, entiendes y respetas tu alta sensibilidad. Cuando sabes cuidarte, mimarte, aceptarte, crecer y florecer desde quién TÚ eres.

Las personas altamente sensibles experimentamos la vida de forma acentuada, con muchos matices. Amar y crear muchas veces son como volar; y podemos viajar a un lugar mágico al ver una simple flor, o captar un aroma, o escuchar una música. El dolor puede dar pánico, por su intensidad, por miedo a que te rompa y esta vez no te puedas recomponer (aunque siempre lo has hecho). Muchos de nosotros tenemos una capacidad para describir nuestras emociones en todas sus formas y sutilezas y momentos que a los demás les parece que vivimos en un mundo propio, distinto, en nuestro mundo. Y lo es… es un mundo propio lleno de pinceladas de colores.

Si eres PAS, lo más probable es que también lo notes en tu cuerpo. Tal vez te hayas percatado de que te cuesta más que a otros sobrellevar un ritmo de vida acelerado; o que te afecta más dormir poco, que el hambre te pone de muy mal humor, y que ciertos olores, ruidos o luces te molestan mucho, a veces hasta el punto de sentirte enfermo. Las PAS también tenemos más tendencia a tener problemas de piel o intolerancias alimentarias. Puede que hayas observado que, seas introvertido o extrovertido, necesitas de periodos considerables de soledad para poder descansar, integrar lo que has vivido, recargar las pilas y volver al mundo.

Tal vez notes más la parte emocional, o la parte física, o ambas. La alta sensibilidad es un rasgo del sistema nervioso relacionado con la forma en que procesamos la información que recibimos del exterior. Y es de ahí que se derivan las particularidades en la forma de percibir y experimentar la vida de las personas PAS. Para entender bien los cuatro pilares de la alta sensibilidad, puede consultar el apartado: ¿Qué es la alta sensibilidad?

Me llamo Clara, soy de Barcelona y tengo 32 años. Hace casi cuatro, descubrí que ‘esto’ tenía un nombre y que todo estaba unido. Que muchas cosas que me han pasado desde siempre y que parecían inconexas, estaban unidas por la alta sensibilidad, y adquirían todo el sentido del mundo al entender este rasgo.

Si quieres leer un poco más sobre mi camino particular con alta sensibilidad, puedes hacerlo en la sección Acerca de – Clara.

Desde entonces, he ido replanteando toda mi vida a través de lo que he aprendido sobre el rasgo y comprendido de mi misma, para construir una vida más respetuosa con mi naturaleza.

Es desde hace unos dos años, que considero que he ido integrando la alta sensibilidad de una forma sana en mi vida. Ha supuesto mucha reestructuración, mucha transformación y experimentación… mucho vaciarme de todo lo que me habían dicho a lo largo de la vida para encontrar mis verdades dentro de mí, para construir una vida acorde conmigo y plena y, con ello, poder también aportar lo mejor de mí.

Pasa algo mágico cuando uno empieza a darse a uno mismo lo que necesita. Que florece. Y florecer no sólo te beneficia a ti, también a las personas que te rodean. Que las personas florezcan nos beneficia a todos.

Para las personas altamente sensibles, entender este rasgo es básico en el camino de autoconocimiento, y es básico para poder florecer.

Reconociendo, aceptando, comprendiendo, respetando, honrando y cuidando tu naturaleza altamente sensible, podrás tener una vida más auténtica y acorde con quién eres, más feliz, más plena; y, con ello, las personas que te rodean, y el mundo en conjunto, se beneficiará de ello. No sólo tú. Cuidar de uno mismo no es un privilegio, es un deber. Y nos beneficia a todos, no sólo a ti.

Es este proceso el que quiero compartir. Lo que he aprendido sobre alta sensibilidad, lo que he puesto en práctica y me ha funcionado; lo que he integrado y cómo lo he integrado y me ha llevado a un lugar mejor, a una vida más serena, más feliz, más empoderada, y más auténtica.

No soy coach, ni psicóloga, ni terapeuta. Esta web, y este blog, son el resultado de todo lo que he leído y aprendido hasta ahora y, sobre todo, de mi proceso personal. Comparto las partes que creo que pueden servirles a otros, que son transferibles a otras personas con alta sensibilidad. Y sigo aprendiendo, y creciendo, e intentando sacar el máximo partido de este rasgo, como el don que realmente es, cuando se vive con aceptación y respeto e integración.

¿Cuál es tu historia con alta sensibilidad? ¡Espero ir sabiendo de ti!

Feliz camino hacia una vida plena con alta sensibilidad 🙂

Un fuerte abrazo,