Alta sensibilidad: tu mundo interior

Las personas altamente sensibles solemos tener un rico mundo interior. Somos muy reflexivos, meditamos mucho las cosas, procesamos profundamente las vivencias, hipotetizamos sobre lo que puede pasar, imaginamos posibles futuros y soñamos con lo que nunca ha existido.

Este mundo particular es consecuencia, tanto de la forma en que procesamos mentalmente, como a la forma en que sentimos. Está ligado a la reflexividad y a la emocionalidad. Y es mucho más importante de lo que puede parecer de primeras. Es un refugio. Es una seña de identidad. Es un lugar al que volver cuando las cosas se ponen feas. Es aquello que compartes con aquellas personas de confianza, y a través de esto se crean vínculos íntimos, distintos a los que no son tan íntimos. No es sólo que tengamos tendencia a tener un mundo interior rico, este mundo nos ayuda mucho.

Como PAS, este espacio te ayudará a respetar tus ritmos, estar en contacto contigo mismo, y nutrirte. Te ayudará a diferenciar tu ‘yo’ del resto del mundo. Debido a la permeabilidad (a las que las PAS tenemos más tendencia que otras personas), a veces podemos ‘perdernos en el exterior’ o incluso ‘perdernos en los demás’ (esto también tiene que ver con la empatía o la sobreempatía, puedes leer sobre ella en La alta sensibilidad y el dolor del mundo). Que tu mundo interior tenga fuerza, que esté bien definido, te ayudará a perderte menos. Sabrás a qué lugar volver. Y sabrás diferenciar lo que es ‘tu’ de lo que no lo es. Desde una posición de conexión contigo, de respeto y cuidado hacia ti mismo, podrás estar en el mundo y relacionarte con los demás DESDE TI, desde tu fuerza, desde tu eje (puedes leer más sobre límites y eje personal en Alta sensibilidad: aprendiendo a poner límites).

Tu mundo interior:
– te ayuda a diferenciar tu yo del exterior
– te ayuda en la construcción del yo
– es un lugar al que volver cuando estás saturado
– es un lugar para el autocuidado
– es algo que compartir, en la medida que quieras, para enriquecer este mundo. Llevando parte de tu mundo interior al mundo, ‘brillarás’ y aportarás al bien común.

 

Cómo cuidar y nutrir tu mundo interior

Por lo tanto, como PAS, no sólo tienes tendencia a tener un mundo interior rico, tanto a nivel mental como emocional, si no que este mundo interior te va a ayudar en tu vida y te va a llevar a integrar el rasgo de forma sana y vivir desde tu alta sensibilidad. Por ello vale la pena cuidarlo y nutrirlo.

Estas son cosillas que he ido descubriendo para cuidar, nutrir y expandir mi mundo interior. Las he dividido en tres tipos distintos de ‘prácticas’. Identifica aquellas prácticas, actividades, costumbres que:
– te ayudan a reducir la saturación, relajarte y recargar pilas
– te nutren
– te expanden

Prácticas que te desaturan, te relajan, y te ayudan a recargar pilas
Son aquellas actividades que sientes que te ‘descansan’ tras un largo día o una semana ajetreada. Puede ser un baño. O escuchar música. Puede ser pasear. Estar en la naturaleza. Hacer deporte. Hay muchas actividades que pueden producir está sensación tan agradable de descanso y de ‘vuelta a tu interior’.

Prácticas que te nutren
Son como la comida para el alma. Son aquellas actividades que te dan vitalidad. Algunas cosas que te relajan (del apartado anterior) pueden también aportarte vitalidad. No son categorías excluyentes.

Por ejemplo, a las personas altamente sensibles nos suele nutrir mucho la BELLEZA. Ya sea a través de un paseo por el campo, de estar delante de una obra de arte, de sentir la realidad a través de todos los sentidos y con todos sus matices… detenernos realmente a sentir.

Cualquier actividad contemplativa, que te haga estar presente en el aquí y ahora, también puede nutrirte. O cualquier práctica de autocuidado. Porque son actividades que te nutren LOS SENTIDOS. Prepararte algo especial para comer y saborearlo. Darte un baño. Descansar por descansar, una vez ya estás relajado. Dedicarte a observar plantas, flores, o animales mientras juegan en el parque.

O alguna actividad que nutra tu mente y tu sentir. Leer sobre algo que te interesa y pensar sobre ello por el mero hecho de disfrutar con ello. Ir a ver una obra de teatro o un espectáculo de danza por el mero hecho de gozarlo, de estar presente, sin esperar nada más.

A las PAS, también suele nutrirnos el AMOR. Estar con alguien a quien quieres y que no te desgasta, si no que te aporta energía. Compartir momentos con la gente o los animales a quien amas; incluso cuidar de un jardín… hacer un voluntariado o ayudar a otros seres humanos.

Prácticas que te expanden
Esto va más allá de lo que te nutre. Las prácticas que te expanden te hacen ‘volar’ o ‘brillar’. Es esa sensación de tener tal plenitud, tal energía, que podrías iluminar una habitación entera o a otras personas. Hace unos años tenía una amiga que solía decirme “me gustaría saber qué se siente, al sentir tanta pasión por algo”. Esos son los momentos en los que estás en expansión. Creo que es una sensación muy conocida para los que somos altamente sensibles… y que suele extrañar, a veces, a otras personas. A veces, cuando estamos en este estado, somos como niños observando el mundo por primera vez. De nuevo, puede haber prácticas que te nutren, que también te expanden. No son excluyentes.

En estas prácticas, FLORECES. Es como que te expandes más allá de tu propio ser. Puedes expandirte a través de la expresión artística: escribiendo, pintando, componiendo o tocando música, bailando o a través de otras formas de arte y expresión. Puedes expandirte al amar a otras personas y cuidar de ellas. Amar expande.

 

Muchas de estas cosas ya las hacemos sin darnos cuenta; no obstante, haciendo más conscientes estos procesos, respetando los momentos que necesitas para ti, puede que descubras cosas nuevas que te relajan, te nutren o te expanden… y con ello, que te conozcas más y puedas poner todo esto al servicio de tu plenitud, al servicio de tu bienestar.

¿Qué te ayuda a relajarte en momentos de saturación? ¿Qué actividades notas que te llenan de energía y vitalidad? ¿Qué otras actividades te iluminan y es como si brillaras?

Te espero en los comentarios 🙂

Un fuerte abrazo,

4 comentarios en “Alta sensibilidad: tu mundo interior

  1. Hola Clara! Ese mundo interior que mencionas ha sido mi aliado en muchos momentos difíciles de mi vida, cuando era muy joven me llegó a preocupar esa capacidad de evasión o facilidad para entrar en mi mundo interior porque tenía tendencia a aislarme demasiado de la sociedad, lo cual no es tampoco muy aconsejable, pero con los años he llegado a comprender que quizá fue un salvavidas necesario en ciertos momentos y que además esa práctica, tenía un nombre “visualización” como una especie de meditación en la que con tus pensamientos generas emociones positivas. De todo ello derivó mi afición al yoga, la contemplación, meditación, atención plena, todas ellas importantes para mi y si hay tiempo extra, un paseo en la naturaleza.También es cierto que en temporadas de exceso de stress, tengo que estar muy atenta ya que de manera automática mi mente tiende a la evasión y puedo acabar guardando las llaves en el congelador o tostando más de la cuenta un guiso :D:D, por eso es tan importante ese ansiado equilibrio al que aspiro.
    Otra cosa que me parece importantísima es el aprendizaje, ya no solo la curiosidad por aprender cosas nuevas si no hacer de cada situación, experiencia, un aprendizaje en si. Un abrazo Clara!

    1. Hola Maribel,
      Yo también tiendo a la evasión, al ensueño, a imaginar y crear en mi cabeza posibles situaciones o conversaciones; y también creo que muchas veces este mundo ha sido ‘mi salvavidas’. Como dices, es importante encontrar el equilibrio, que este mundo ‘nuestro’ sea un lugar al que poder volver, pero no un lugar donde ‘escaparse’.

      Sí, para mí el aprendizaje también es clave 🙂

      Una forta abraçada, Maribel!!!

  2. Clara, que acertadas tus definiciones. De todas ellas, en este momento, recojo la de la expansión. Es así como yo la experimento y añado una cosita. Cuando me expando y siento más allá de mi, amo en toda su pureza. Un abrazo

    1. Hola Pepi,
      Me alegro de que te haya gustado el post. Siiii, la expansión es amor 🙂
      ¡Un abrazo de vuelta para ti!

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