Alta sensibilidad y gestión del tiempo (I)

Venimos de unos días de merecido descanso y, en mi propio proceso por encontrar el equilibrio (estos días y siempre, si os digo la verdad) entre tiempo para mí, tiempo para socializar, tiempo para realizar tareas, el trabajo, los proyectos, etc. etc. me dio que pensar en la alta sensibilidad y la gestión del tiempo. Este post lo centraré más bien en la alta sensibilidad y la gestión del tiempo libre (aunque hay mucho aplicable a la gestión del tiempo, en general), y en otra ocasión lo plantearé de otra manera, con más énfasis en las tareas del día a día.

Ser altamente sensible y aspirar a una vida plena, supone ir midiendo casi constantemente tus propias energías. No sirve no medirlas, saturarse, vivir en modo supervivencia, y hacer las cosas que nos proponemos desde el cansancio, agotamiento o saturación. Para vivir, vivir de verdad, debemos hacerlo desde un cierto estado serenidad… es la manera de poder disfrutar de todo aquello que hacemos. Esto es igual para todos, pero si somos PAS, nos saturamos antes. Eh aquí la importancia de medir las propias energías cuando uno es altamente sensible.

No todos las PAS somos iguales en este aspecto. Una persona altamente sensible que, a su vez, sea introvertida, va a necesitar más tiempo de soledad que una persona PAS que es extrovertida. También hay PAS buscadores de sensaciones, en ese caso algunos receptores hormonales funcionan distinto, especialmente los de la dopamina; son PAS que se lanzan a situaciones nuevas más rápido que otras PAS, les gusta la novedad o ‘el subidón’ de ciertas situaciones, a la vez que examinan los riesgos que puede conllevar, igual que lo haría otra PAS. Pero ellos, saltan a la acción antes, dedicando menos tiempo a la reflexión previa a la acción.

La introversión y la extroversión, son dos términos que en ocasiones se confunden con las habilidades sociales de la persona, cuando en realidad nos estamos refiriendo a cómo cada uno de nosotros recarga pilas o ‘de dónde coge su energía’. Introversión no es sinónimo de timidez, y extroversión no es sinónimo de ser el ‘alma de la fiesta’. La introversión y extroversión vienen de las teorías de la personalidad de Jung. Una persona introvertida ‘se energiza’ en soledad, mientras que una persona extrovertida se llena de energía al estar con gente.

En ocasiones no podemos ‘elegir’ no llegar al final del día con cierta saturación, la vida real es la que es; hay cosas que hay que hacer y, aun cuando ya conocemos nuestros ritmos, hay que manejar nuestras necesidades y equilibrarlas con lo que la vida pide de nosotros. Lo ideal es encontrar el mayor equilibrio entre nuestro ritmo, aquello que necesitamos, y aquellas obligaciones/responsabilidades a las que hay que atender durante el día. No olvidarnos ni de unas de las otras, ni de nuestras responsabilidades ni de nuestras necesidades.

Pero, acabar agotado o saturado después de unos días de ‘supuesto’ descanso, o de vacaciones, puede hacer que uno se sienta un poco estúpido. Os voy a ir contando algunos truquillos que he ido desarrollando a lo largo de los años para disfrutar al máximo del tiempo libre sin sobreestimularme más de la cuenta ni saturarme.

 

Cómo aprovechar el tiempo sin saturarse

FLUYE.
Vale, esta palabra está muy de moda: ‘fluir’. Pero es esencial. Las agendas rígidas no son compatibles con las necesidades del cuerpo y del ser. Por mucho que planees un día concreto, no puedes saber cómo te vas a sentir ese día, hasta que llega ese día. Puede que aquella noche no hayas dormido todo lo que necesitabas. Puede que tuvieras un pequeño roce con alguien el día anterior y empieces el día un pelín saturado. Puede que por alguna razón no te encuentres del todo bien, o al revés, puede que te encuentres genial.

Ir recalibrando ‘la agenda’ o ‘lo previsto’ con lo que nos pide el cuerpo y ‘el alma’ (o tus necesidades psicológicas y espirituales, como quieras llamarlo) es un arte… y es la única manera de vivir de verdad EL MOMENTO PRESENTE.

Esto requiere estar en continuo contacto con nosotros mismos y preguntarse: ¿qué necesito? ¿cómo me siento? ¿cómo puede ajustar lo que tenía planeado a cómo me siento ahora? Respondiendo a estas preguntas podrás fluir con el momento presente 🙂

Aprovechar el tiempo no tiene porqué pasar por ‘hacer’.
La vida muchas veces está más en el ser que en el hacer, y sobre todo si eres una PAS.

Pasar un día al aire libre. Estar en casa descansando. Meditar. Dibujar. Bailar porque sí y sin ningún propósito. Realizar actividades que no tienen ningún propósito más que ‘estar en el momento presente’ nos conectan con el SER. Esta conexión con uno mismo es importante no sólo para ‘presenciar este momento’, sinó para que luego, cuando pasemos al ‘hacer’, podamos hacer de una forma más coherente y auténtica con quienes somos. Aprovecha el tiempo libre para no hacer nada, si te apetece; para simplemente SER y ESTAR.

No hacer todo aquello que te propongas no es fracasar.
Vivimos en la sociedad del hacer. Por estar ‘mecanizado’, hasta la vida a veces parece estar ‘mecanizada’. No te fustigues por no llegar a todo lo que te gustaría. Esta vida no es una lista de cosas que hacer. Es más bien un cúmulo de momentos y experiencias y de cómo los viviste y experimentaste. La clave está mucho más en la CALIDAD de estos momentos, que no en la cantidad.

Prioriza. ¿Realmente es necesario hacer todas aquellas cosas que te has propuesto hacer? ¿Por qué y, sobre todo, PARA QUÉ haces las cosas que haces? Para pasarlo bien, para pasar un rato en buena compañía, para quedar bien, porque en teoría ‘es lo que la gente hace en su tiempo libre…’ Hay muchas motivaciones detrás de por qué hacemos lo que hacemos. Prioriza aquello que sea realmente importante, y que sea importante PARA TI. No según la sociedad, lo que en teoría ‘hay que hacer’, o lo que hace tu vecino.

En la línea de lo anterior:
Conecta contigo para saber DE VERDAD a qué quieres dedicar tu tiempo libre. ¿Realmente quieres ir a ese bar lleno de gente? ¿O lo haces un poco ‘porque toca’? ¿Realmente quieres pasarte el domingo en casa dibujando? ¿O lo haces porque ahora es tu zona de confort? Tal vez puedes dibujar hasta las 17h y luego salir un rato a conocer gente.

Sé consciente que las decisiones que tomas, están construyendo tu vida, momento a momento. En todas las facetas en las que tienes libertad, pon esta libertad al servicio de la vida que quieres para ti. No hace falta exigirse más de la cuenta, no hace falta obsesionarse.. pero realmente, las decisiones que tomamos, en muchas ocasiones, forjan la vida que acabamos teniendo. Hay cosas que se escapan de nuestro control. En aquellas que no, vive una vida con consciencia y en consonancia contigo mismo.

La vida es lo que pasa más allá de aquello que hacemos o la gente con quien nos relacionamos, especialmente para una PAS. Para la mayoría de PAS, la vida es aquello QUE SENTIMOS. También hay PAS más mentales, más de acción… que viven más desde este lugar, y a raíz de él sienten. Pero más allá del perfil de cada cual, la alta sensibilidad pasa por una vida sentida, reflexionada, palpada a cada instante. Haz de tu tiempo libre una experiencia SENTIDA. Programa aquellas actividades que te hacen bien. Relaciónate con gente que te haga crecer, que te haga sentir como te gusta sentirte. Convierte el tiempo libre en una oportunidad para sentirte como quieres sentirte, para experimentar aquellos momentos y vivencias que te llenan A TI.

 

Y, en una línea ‘más práctica’ de las cosas, y relacionada con la introversión y extroversión que comentábamos al principio:
Encuentra el equilibrio entre:
– el tiempo para ti mismo
– el tiempo para estar con gente/socializar y
– el tiempo para estar ‘fuera’/en el mundo
Este es uno de los ‘kits de la cuestión’ de la gestión personal para una PAS. Es uno de temas que más preocupan a las PAS cuando hablamos de cuidarnos, gestionar nuestras energías, gestionar el tiempo, etc.

Por lo general, intenta combinar soledad y socialización, y estados de relajación (más propios del ser) con estados de activación (más propios del hacer). Programa tiempo de soledad antes y después de una actividad social, y tiempo de relajación antes y después de algo que implique más acción; para poder disfrutar de verdad de cada momento, desde la serenidad, sin tener que batallar contra el cansancio.

Cada uno tiene sus ritmos y tempus distintos, pero examina qué es lo que te va bien a ti y programa estos tiempos de descanso que son necesarios para que TÚ vivas cada momento plenamente, desde ti, sin tener que sobrevivir a la saturación. Ten en cuenta los períodos de descanso que necesitas. Cuenta con ellos. Ponlos en tu agenda si es necesario.

 

En posts próximos hablaremos más sobre introversión, extroversión; y qué diferencia a las PAS introvertidas de las extrovertidas, o cómo puede cuidarse mejor cada cuál.

 

¿A qué dedicas tu tiempo (libre)? ¿Realmente te lo organizas, en la medida de lo posible, cómo tu quieres? ¿Hay una congruencia entre lo que haces fuera de las obligaciones del día a día, y tus necesidades o la vida que quieres para ti? ¿Respetas tus necesidades? ¿Qué te motiva a hacer lo que haces?

Te espero en los comentarios 🙂

Un fuerte abrazo,


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3 comentarios en “Alta sensibilidad y gestión del tiempo (I)

  1. Hola,me he sentido totalmente identificada con MUCHAS COSAS que has dicho.
    Yo soy PAS INTROVERTIDA, y mi gran problema es la gestión de mi tiempo en general .
    Siempre he basado todas mis rutinas diarias y «descansos» en lo que se suponía que tenía que hacer o en las necesidades de los demás y al final yo terminaba agotada incluso en las vacaciones.
    Tendré muy en cuenta esta gran ayuda con tus recomendaciones.
    MUCHA GRACIAS ME HA ENCANTADO.

  2. Estupendo artículo, Clara. Un tema muy interesante y que trae de cabeza a muchas PAS. Gracias por tu trabajo y enhorabuena por tu web. Es magnífica.

  3. hola Clara, mi gestión del tiempo libre es…… NO HACER NADA¡¡, a ver ya sabemos que es imposible no hacer nada…. pero mi nada se compone de…. no mirar el reloj, ver series de tv que me agradan, echarme aquí y tumbarme allá, acariciar y jugar con mi perrito… hoy por hoy eso es lo que me hace feliz, pero también es una consecuencia natural después de jornadas laborales partidas de lunes a viernes y estar en continuo contacto con la socialización impuesta por mi trabajo.

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